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Em.mo Card. Javier Lozano
Barragán, Presidente del Pontificio Consiglio per la Pastorale
della Salute - 18 maggio 2005
Nei giorni 16-25 maggio corrente si è svolta
a Ginevra la 58ma Assemblea Mondiale della Salute, organo decisionale
supremo dell’Organizzazione Mondiale della Salute (OMS).
La Santa Sede ha partecipato con una delegazione guidata dall’Em.mo
Card. Javier Lozano Barragán, Presidente del Pontificio
Consiglio per la Pastorale della Salute, ed integrata da S.E.
Mons. Silvano Maria Tomasi; Mons. Fortunatus Nwachukwu; Mons.
Jean-Marie Musivi Mpendawatu; Padre Robert J. Vitillo; Dott. Maurizio
Evangelista; Dott. Giuliano Rizzardini.
Questo il testo pronunciato dall’Em.mo Card. Lozano Barragán
il 18 maggio corrente:
• INTERVENTO DELL’EM.MO CARD.
JAVIER LOZANO BARRAGÁN
Señor Presidente:
Me es muy grato traer a la Organización Mundial de la Salud
los cordiales saludos del nuevo Papa, Benedicto XVI. Su Santidad
se ha mostrado muy preocupado por los problemas de salud en el
mundo, y ofrece todo su apoyo y ayuda al esfuerzo mundial para
lograr la salud para todos, especialmente la salud de los más
desprotegidos, privilegiando los temas que ahora nos preocupan,
en particular la salud materno infantil.
Por desgracia las enfermedades, en singular las infecciosas, se
presentan más virulentas en los países más
pobres, que precisamente por su pobreza no tienen recursos para
poder obtener las medicinas, que gracias al progreso técnico
actual, fácilmente podrían tener algún remedio.
De hecho, cada año las enfermedades infecciosas son responsables
de la muerte de 17 millones de personas, de las cuales el 90%
viven en los países en vías de desarrollo. Por ejemplo,
el 95% de enfermos de SIDA no tienen dinero para pagar los antiretrovirales.
En la actualidad no se encuentran ni siquiera en el mercado de
algunos de estos países las medicinas para curar las llamadas
"enfermedades de pobres", como por ejemplo la tuberculosis,
el paludismo, la viruela, el dengue hemorrágico, la leishmaniasis,
algunas formas de meningitis, la enfermedad del sueño,
etc... En el pasado reciente de fines del siglo XX, de 1223 medicinas
nuevas introducidas en el mercado entre 1975 y 1997, en 22 años,
sólo se introdujeron 13 para el tratamiento de enfermedades
infecciosas tropicales. El presupuesto total para medicinas en
el mundo se estima entre 50 y 60 billones de dólares (USA)
por año, y de este presupuesto sólo el 0.2% se dedica
a enfermedades respiratorias, tuberculosis y enfermedades diarreicas:
Estas enfermedades se estima que sean las causantes del 18% de
muertes en el mundo1.
Junto con estos problemas de salud, refiriéndonos en especial
a la salud materno infantil, es terrible constatar que de 211
millones de nuevos seres humanos que son concebidos, se tienen
46 millones de abortos inducidos, 32 millones entre los que mueren
prematuros o mueren al nacer y sólo 133 millones llegan
a nacer y vivir2.
Sr. Presidente, conscientes en la Santa Sede de estas y similares
problemáticas, el Papa Juan Pablo II estableció
una Fundación, cuyo nombre es "El Buen Samaritano",
para ayudar a los enfermos más necesitados del mundo. El
nuevo Papa, Benedicto XVI, con gusto ha ratificado dicha Fundación.
El objetivo inicial de esta Fundación lo concretamos en
comprar medicinas para los más necesitados, y a la fecha
ya hemos podido prestar alguna ayuda a enfermos de 11 países
de África, uno de Asia y otro de América Latina.
El 26.7% de los Centros de atención a los enfermos de VIH/SIDA
en el mundo, son atendidos por la Iglesia Católica.
Queremos así cooperar de alguna manera a la gran labor
que desempeña la OMS y sumar nuestros esfuerzos para ayudar
en este renglón de la salud especialmente a los más
pobres y necesitados.
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1 Cfr "Médecines sans frontière" www.accessmed-msf.org
2 World Health Organization, The World Health Report 2005, Make
every mother and child count, 48-52
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