| [
Italiano ] - [
Française] - [ Español
]
MENSAJE AL MUNDO MARITIMO
Testigos de esperanza para un humanismo maritimo inspirado cristianamente
Este 29 de junio de 2007, fiesta de los Santos Apostoles Pedro
y Pablo, navegantes del Evangelio, nosotros, miembros del Apostolado
del Mar, reunidos en Gdynia (Polonia), a las orillas del Mar BAltico,
para nuestro vigesimo segundo Congreso Mundial, organizado por
el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes,
nos dirigimos a vosotros gente de mar, comunidades costeras, y
profesionales del mar con el fin de enviarles este fraternal mensaje.
El tema de nuestro encuentro mundial fue el siguiente: «
En solidaridad con la Gente de Mar, Testigos de Esperanza por
medio de la Palabra, la Liturgia y la Diaconia ».
Seguramente nosotros no desconocemos y denunciamos junto a vosotros
la existencia de numerosas situaciones inhumanas, que se perpetuan
en el mundo del mar: seres humanos que viven todavia en grandes
injusticias, indescrivibles sufrimientos y muertes inhumanas.
Al mismo tiempo sabemos que muchos de vosotros viven los autenticos
valores de la solidaridad y de valentia, como tambien que se dan,
en sus embarcaciones, coexsistencias amigables entre personalidades,
culturas y religiones diferentes.
Tambien sabemos que las nuevas tecnologias los ayudan a comunicarse
mejor con sus familias, entre vosotros y con la opinion publica;
somos agradecidos hacia las instituciones que las ponen a vuestra
disposicion y les permiten su utilizacion; porque el tenerlas
y el saber separan aquellos que saben de los que no saben, los
pobres de siempre: en efecto, ciertas companias las utilizan para
someterles a ritmos de robots, en perjuicio de vuestro equilibrio
humano, familiar y espiritual.
Por estas y otras razones, tenemos que ser solidarios con vosotros,
en testimonio de esperanza. La Iglesia es consciente de ser esa
fragil embarcacion en el cual navega la esperanza, que no es solamente
una palabra, una idea, un sueno. Como cristianos nosotros creemos
que la esperanza es Alguien, que lleva el nombre y el rostro de
Jesus el Salvador, la Esperanza del mundo:
• rostro humano del amor de Dios, El non hace mensajeros
de su bienaventuranza;
• Hijo de Dios, El nos encamina hacia su Padre, que nos
ensena a amar como nuestro Padre y a adorar como nuestro Unico
Dios ;
• compadecido de nuestros dolores y de nuestra pobreza,
nos impulsa especialmente hacia los mas deseredados, como sus
servidores, testigos de su amor.
Asi El nos impulsa de estar tres formas inspiradas por su Espiritu,
a promover un humanismo maritimo vivificado por la Esperanza cristiana.
Por Ella, no se trata de tener suceso ni de hacer, sino de ser,
de vivir una vida verdaderamente humana, como Dios la quiere para
nosotros, que somos creados a su imagen.
• Por la Esperanza El nos pide hablar con esas palabras
que son los hechos, como lo recuerdan - siguiendo San Juan - el
Papa Benedicto XVI en su enciclica Deus Caritas est. Concretamente
esto significa que el Senor nos pide no solamente ser la voz de
los sin-voz, por medio de sus organizaciones profesionales, mas
bien de ser su Palabra, vivida y repetida por nosotros en el mundo
del mar, vuestro y nuestro mundo. Palabra de Dios portadora de
su presencia reconfortante y gage des ici-bas del mundo venidero,
que nosotros construimos juntos, y que sera tembien un don de
Dios, la Jerusalem celestial.
• Por la Esperanza cristiana, Cristo nos pide de volvernos
hacia Dios, como vosotros lo haceis a menudo frente a la inmensidad
del mar, su violencia y su esplandor. El nos pide adorar al Creador,
de respetar su creacion, de convertir nuestros corazones de las
falsos dioses, los idolos, de celebrar ese Dios que nos ha hecho
por El y ha colocado en nuestro corazon su marca de infinito,
ese Dios que nos ha donado en la Eucaristia su presencia real,
y en la Liturgia tiempos fuertes de esperanza, de fe y de resurreccion.
• Finalmente, por la Esperanza cristiana el Cristo Sacerdote
y Diacono nos solicita a servir a la gente del mar alla donde
nos encontramos, detras de la opinion publica, de los diversos
responsables y de las comunidades cristianas, a fin de que esas
personas y grupos humanos no se queden a las orillas del mar,
sino que sean atentas a aquellos que van mar adentro y viven del
mar y de su cultura.
De aqui nuestra alegria despues del Congreso de Rio del 2002,
de la creacion del Comite Internacional de la Pesca del Apostolado
del Mar, e de la aprobacion el 14 de junio de 2007, por parte
de la OIT, de la nueva convencion sobre la Pesca, en favor de
los pescadores.
En esta ocasion llamamos vuestra atencion sobre dos publicaciones
de la Iglesia : El Compendio de la Doctrina Social y el Manual
del Apostolado del Mar, que son sumamente utiles para la formacion
de todos y el servicio en el mundo del mar.
Para terminar, queremos dar las gracias a todos los agentes pastorales,
ministros ordenados, religiosos y religiosas, laicos hombres y
mujeres, empleados y voluntarios, que de una u otra manera paricipan
a la vitalidad del Apostolado del Mar. En varias oportunidades
hemos conocido los buenos resultados de una colaboracion ecumenica
loablemente vivida, de un dialogo inter-religioso que nace concretamente
sobre el terreno, a bordo y en los hogares de acogida.
A pesar de los obstaculos, las dificultades y los problemas que
todos nosotros experimentamos, nos comprometemos, en accion de
gracias con Maria, Stella Maris, por nuestro Apostolado del Mar,
que se esfuerza, contra vientos y mareas, a promover ese humanismo
maritimo, que por la Palabra de Dios, la Liturgia y el Servicio,
especialmente a los pobres, hace de nosotros testigos de esperanza
en solidaridad con la gente de mar.
|